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Editoriales 2006


El cañón detrás de "La Eme"

Recuerdo que en 1969 participé en una excursión del Cóndor en la cual subimos, a iniciativa de Toño Castillo, desde las Minas de San Pedro y San Pablo por una vereda que nos condujo a la añeja Mina de la Crisólita, a la cual no entramos porque no traíamos lámpara, pero continuamos subiendo por la misma vereda hasta llegar a la cresta de la sierra. Había allí unas ruinas de los muros de piedra de una antigua cabaña, presuntamente de los mineros de la mina cercana, y en una piedra cerca del piso, vimos grabada la fecha "1909".

Montañismo de altura

Inicia octubre e inconscientemente dejamos de pensar y de planear excursiones a sitios frescos y con abundante agua, y ponemos la mira en otra dirección.

¡Bienvenidos!

Desde su fundación en el ya lejano año de 1940, el Club Explorador Cóndor mostró una apertura hacia todas las personas, sin importar su formación personal o académica, sin pensar en sus creencias religiosas, sin considerar sus preferencias políticas, ni su origen social, étnico o nacional.

Yo nunca lo olvidaré

Acababa yo de cumplir los 18 años cuando ingresé al Club Explorador Cóndor como Socio Aspirante. Aunque yo excursionaba antes de entrar al Cóndor, conocía muy pocos lugares para excursionar, y mi ingreso al Club fue como entrar a una biblioteca y encontrar multitud de libros a cual más interesante.



Directiva

Jorge Belden
Presidente

 

Eduardo Verduzco
Secretario

 

Armando Luis Valdez
Tesorero

 

Julio César Hernández
Capitán

Brenda Contreras Alejandro

Rindió su Protesta el 13 de junio de 2010 durante la excursión al Laberinto y el Salto. Su padrino fue Daniel Rubio Salinas. Para ver la foto haz clic en el nombre que aparece arriba. Puedes ampliar la foto con un clic.

Clima local

Monterrey

Cielo cerrado
  • Cielo cerrado
  • Temperatura: 24 °C
  • Viento: NO (320 °), 18.5 km/h
  • Presión: 1016 mBar
  • Humedad rel: 89%
  • Visibilidad: 24.1 kilómetros
Reportado el:
Vie, 03/09/2010 - 16:47

Citas de altura

Una tierra que no me pertenece,
y sin embargo
es memorable por siempre,
las aguas de su océano
reaniman y refrescan.

 

Arena en el fondo
más blanca que el yeso,
y un aire que embriaga cual vino,
el sol tardío revela
las rosadas ramas de los pinos.

 

Ocaso en las olas etéreas:
yo no puedo distinguir
si es el día el que está feneciendo,
o si es el mundo,
o si los secretos de los secretos
están aún en mi interior.

• Anna Akmatova

Poeta rusa